El violinista de Alonso

Los que tenéis la suerte de tener un trabajo, estaréis de acuerdo conmigo en que el momento en el que suena el despertador y hay que ponerse en marcha, es terrible. Yo me levanto a las 6:30, y cojo el metro no de muy buen humor. Saco mi ganchillo y el malhumor va desapareciendo. Hago transbordo en Alonso Martínez, y escucho a mi violinista favorito. Siempre me hace sentirme bien, le escucho durante 2 minutos como mucho, pero ya llevo su música el resto del camino, y me hace sentirme mucho mejor.

Así que siempre que me regala su música, pienso en que quiero devolverle el regalo. Tenía el muñeco hecho hace tiempo, pero me daba miedo el violín. Ayer por fin me lancé, y ha sido más fácil de lo que imaginaba, creo que ha quedado muy bien.

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